
Alrededor de 100 influencers y creadores de contenido han recibido acreditación para el US Open, el doble que el año pasado, y su presencia ha abierto un debate sobre cómo equilibrar la llegada de un público nuevo con el respeto a la etiqueta del tenis.
La número cuatro del mundo, Coco Gauff, valoró que el torneo atraiga a nuevos aficionados, pero advirtió que hay que seguir las normas del deporte. “Si te invitan a una alfombra roja, no te presentas en jeans”, dijo.
Ruido durante el partido de Osaka
Durante el partido de primera ronda de Naomi Osaka en el Arthur Ashe, un grupo realizó una sesión de fotos en su zona de hospitalidad mientras se jugaba el punto. El grupo encendió una luz de anillo portátil cuando Osaka sacaba, y el árbitro le llamó la atención.
Cuando Osaka regresó el jueves, el árbitro tuvo que pedir silencio al público en varias ocasiones. “Hoy el árbitro pidió silencio a la gente más veces de lo que jamás le había escuchado a un árbitro hacerlo”, declaró la tenista.
En un video que se volvió viral, se ve a un grupo hablando en voz alta mientras se graba durante el partido de Osaka del martes, lo que llevó al árbitro de silla a pedirles que dejaran de hacerlo.
“Creo que si vas a un evento deportivo, tienes que respetar el deporte”, afirmó Osaka. “Siento que es cortesía básica informarse sobre el deporte, sobre todo la etiqueta. Puede ser algo bueno para que la gente haga popular el tenis entre su público específico, pero tiene que gestionarse mucho mejor, sobre todo en situaciones como mi partido de primera ronda”.
Opiniones divididas entre los jugadores
Daniil Medvedev, séptimo cabeza de serie, que ha tenido una relación complicada con el público de Nueva York, considera que todo lo que atraiga más atención al tenis es positivo. “Cuanto más intentemos crear conciencia sobre el tenis, mejor, y más popular será el deporte”, dijo. “Creo que hay mucho más beneficio que perjuicio, así que adelante”.
Frances Tiafoe, undécimo cabeza de serie estadounidense, elogió la diversidad del público neoyorquino. “No tengo problema con que cualquiera venga a ver el tenis”, afirmó.
En cambio, la estadounidense Jessica Pegula, tercera del mundo, calificó parte del comportamiento como “irrespetuoso”. “Cuando ves videos de gente tomando fotos con luces para selfies, es difícil. Las jugadoras están ahí tratando de rendir. Es su carrera y su trabajo”, señaló. “Creo que este año se ha vuelto un poco demasiado”.
La estrategia del torneo
El US Open introdujo en 2024 una política de libre circulación de aficionados, de modo que ya no tienen que esperar para ocupar sus asientos durante los cambios de lado. Un año después, el torneo se amplió a 15 días, y la semana previa al cuadro de individuales se promociona como ‘Fan Week’, con el dobles mixto renovado y exhibiciones de jugadores del pasado y del presente.
El director ejecutivo del torneo, Craig Tiley, aspira a convertirlo en “el Disneyland del tenis”. Sobre los influencers acreditados, explicó: “Necesitamos encontrar formas de llegar a nuevos públicos, de conectar con las personas a través de los medios actuales. La creación de la acreditación para creadores ha sido clave, porque nos ha permitido hablar con la gente de una manera que la hace escuchar”.
Desde el incidente en el partido de Osaka, las pantallas del recinto muestran mensajes que piden evitar cualquier actividad que pueda interrumpir el juego, incluidos el ruido, la fotografía con flash y las luces de anillo. La USTA indicó en un comunicado que “siempre busca hacer crecer el tenis en este país y atraer nuevos públicos”, aunque subrayó que “debe asegurarse de que no interfieran con la acción y la competencia en la cancha”.